Tus manos dan una impresión muy importante de ti, y tus uñas son las que le dan ese toque diferenciador, a continuación te contamos algunos puntos que debes tener en cuenta para tener la uñas que siempre soñaste.
Limpia tus uñas con un quitaesmalte que no tenga acetona.
En la medida que sea posible no utilices corta uñas, trata de bajar la uña con lima para que no se resquebraje o si están muy largas con unas tijeras curvas.
Al limarte las uñas debes tener en cuenta la forma de estas:
Cortas y anchas, los bordes deben dejarse crecer y no limar nunca hasta la carne dando forma ligeramente ovalada.
Alargadas en forma almendrada, se lima respetando la forma del ángulo, limar ovaladas.
Triangulares, no limar de los bordes, esto le acentúa la forma triangular.
Largas rectangulares, se liman rectas, siguiendo una línea perpendicular al dedo.
Redondas, se liman en óvalo dejando crecer un poco los bordes para aumentar su longitud.
Deja por 4 min tus manos en agua tibia, retíralas y con un palito remueve la cutícula.
Aplica jabón líquido con azúcar y masajea por unos minutos, juaga con abundante agua preferiblemente fría y usa un cepillo con cerdas rígidas para limpiarlas.
Antes de pintar debes colocar una capa de endurecedor transparente para proteger tus uñas del esmalte.
No disuelvas los esmaltes con acetona, si no quieres que se te seque el esmalte lo puedes guardar en el refrigerador.
Si tus uñas están opacas o algo amarillentas, frótalas unos minutos con vinagre blanco o con un limón, cada vez que te hagas el manicure.
Si deseas fortalecer tus uñas puedes tomar un poco de sábila y dos cucharadas de aceite de oliva, calienta en baño de maría y mezcla durante 5 minutos, déjalo reposar y sumerge tus uñas por 15 min.