Las principales causas de dolor de cuello son: esfuerzos físicos mal realizados, traumatismos y mala postura, a continuación te decimos que debes tener en cuenta en tu rutina diaria para evitar ese molesto dolor de cuello.
A la hora de dormir: utiliza un colchón ortopedia, o que sea duro. Utiliza una almohada no muy alta para evitar que la cabeza quede muy por encima o por debajo de la línea natural de la columna.
Al bañarte: utiliza agua caliente o tibia, el agua fría contrae los músculos y puede incrementar la molestia.
Al salir de casa: evita cargar maletas o carteras muy pesadas, lleva solo lo necesario.
Al levantar algo pesado: Siempre que te agaches para levantar un objeto, hazlo sin perder la línea natural de la columna, flexionando las rodillas al agacharte, y extendiéndolas, nuevamente, en el momento de alzar el material. De este modo, utilizarás la fuerza de tus piernas.
Al trabajar: evita las posturas en las que tu cabeza quede demasiado baja o muy volcada hacia atrás. No sostengas el teléfono entre tu hombro y tu oreja. Coloca el monitor de tu ordenador, de tal modo que no debas flexionar el cuello. Todo forzamiento en una dirección anti-natural de tu cabeza ocasionará tensiones agudas de los músculos, lo que te generará dolor.